Corría el año 1989 cuando, durante la celebración de la Fiesta del Diario Pop, en la sala Rock Club, se produjo una de las mayores sorpresas que se recuerdan. Dos de los mejores grupos del momento, y a lo que después se vio, de la historia de la música pop española, Radio Futura y El Último de la fila, aparecían fusionados bajo el nombre de Peatones.

 

Santiago Auserón, Enrique Sierra, Luis Auserón, Manolo García y Quimi Portet sorprendieron al respetable que asistía al evento en la sala, y a los que lo seguíamos desde nuestras casas a través de la emisión radiofónica, con versiones propias y ajenas esta vez bajo un punto de vista más latino. La vida en la frontera (de Radio Futura), Insurrección (de El Último...)  y La noche del hawayano (de Peret) conformaron la magnífica noche en la que la comunicación entre músicos y público fue de altura.

 

El concierto se inició con Santiago Auserón lanzando la primera proclama de los Peatones: - ¡Si tenéis cojones quemad vuestros carnets de conducir. Inmediatamente se atacan las primeras notas de La vida en la frontera (como curiosidad, Radio Futura rescataría esta versión para sus directos y como tal el tema aparece registrado en el cd de rarezas). Manolo García saluda al público y se queja, con gracejo andaluz, del calor que hace en el local. Comienza la versión más ecléctica de Insurrección (impagables los coros de Santiago Auserón). Acaba el tema y el público corea lo de Torero, Torero... Responde Manolo García: - ¿Torero? Eso lo serán ustedes, que son unos toreros tós ustedes.

 

Santiago celebra los primeros quince minutos de vida del grupo recordando a un clásico de los sesenta llamado Peret con La noche del hawayano. Los coros de Manolo y Santiago se alternan entre la guitarra rítmica de Enrique Sierra y la solista de Quimi Portet. Luis Auserón sostiene el ritmo vacilón. De improviso el tema se abre a la improvisación de Santiago: - ¡Caña de azúcar! ¡Caña de azúcar! Y yo te digo que sí y tú me dices que no, y es que tú a mí no me quieres como te quiero yo, y me vienes con el cuento de que estamos en España y si yo fuera aquí el jefe te mandaba a cortar caña. Mala calaña, mala calaña, saca las uñas, muerde con saña.

 

Santiago se despide y presenta a los músicos. Breve, pero intenso, memorable es la palabra. Regresarán con una versión de los Salvajes, renombrada para la ocasión como No me puedo controlar.