La ocasión, presentación de "Cantares de Vela" en directo, bien que merecía el mayor despliegue realizado por la Página para cubrir un evento de estas características. Ni a la rueda de prensa podíamos faltar.

La misma tuvo lugar en el Salón de los Espejos del Teatro Romea de Murcia, el mismo lugar en el que por la tarde Sergio Makaroff desplegaría en directo toda su acidez e ironía acompañado por los miembros de la LIPA. Santiago llegó a eso de la una acompañado por Manuel Robles, de Oí Producciones, la oficina de producción artística que consigue que cada vez Juan Perro estrene gira en Murcia. Los medios, entre ellos, nosotros, ya esperaban.

 

[Sobre el retraso del nuevo disco]

 

Ha sido una grabación compleja. He querido terminarlo con un ingeniero que me gustaba y he tenido que ajustarme a su calendario. (...) Empecé con un trio de jazz en Barcelona (Marc Miralta, batería, Javier Colina, contrabajo, y Jordi Bonell, guitarras), con el que estuve trabajando unos meses antes y del que me gustó mucho la manera de recoger mis canciones y cómo arreglaba las armonías. He grabado todo el repertorio en Barcelona con ellos, en los Estudios Zanfonía, y luego seguí trabajando en mi estudio con los colaboradores habituales (John Parsons, Javier Mora, Moisés Porro...), con los que he podido incorporar la experiencia de los músicos de jazz a los estilos con los que hevenido trabajando. Hasta que he encontrado un equilibrio, ha sido el disco en el que más tiempo he invertido. Me he permitido por primera vez no dejarme pillar por el reloj y darle vueltas a las canciones hasta encontrarme a gusto.

 

[Sobre "No más lágrimas"]

 

Está teniendo una acogida algo sorprendente en la radio. La compañía y yo decidimos salir con "No más lágrimas", que es una especie de balada de medio tiempo situada en un terreno fronterizo entre el soul y la canción abolerada, soul hispano, quizás. Las radiofórmulas no trabajan este material con frecuencia, por lo que teníamos ciertas reticencias. Y no ha sido así. Se ha recibido con mucho interés.

 

[Sobre la realidad social]

 

Me preocupa entender una parte de los cambios que se están produciendo a toda velocidad, sobre todo en la sociedad mediática y en el terreno de la música grabada. Tengo que tener la sensación clara, todo el rato, de la utilidad de una canción: para qué sirve y a quién le sirve. (...) Hay gente que necesita canciones de espíritu abierto, que no estén en conflicto con el pensamiento. Y a ellos van dirigidas mis canciones.

 


 

Por fin llegó el día del Romea. Juan Perro se calaba el sombrero, ponía firme a la banda y presentaba la nueva gira (inesperádamente, también los temas del disco) ante un público fiel, el de Murcia. A Santiago se le quiere, también, en esta tierra y él, sabiéndolo, devuelve dicha atención. Todo se cuida al detalle para que la cercanía al público sea la máxima. Con el sonido no hay problema. Virgilio, el fiel Virgilio, está en los controles y la acústica del Romea es agradecida.

 

Queridos amigos, es un privilegio empezar de nuevo en el Romea de Murcia. Algunas de las canciones que vais a escuchar hoy son completamente nuevas paras vuestros oídos. Yo os invito a que os metáis dentro de las canciones y que nos ayudéis a descubrirlas todavía.

 

La ejecución pretende ser esmerada. Los músicos:  algunos se acaban de incorporar al proyecto  Los ensayos han sido algo ajustados y el repertorio (falta de John Parsons) ha debido reajustarse (vemos a Camilo Edwards adaptando las partituras de algunos temas para una mejor interpretación). Aunque algo dubitativos, la técnica de estos músicos es impresionante. Alguien nos avisa del enorme parecido de Osvi Grecco con Enrique Sierra en sus movimientos sinuosos. Sobre Javier Mora descansa gran parte ahora del sonido del grupo y Vicente Climent ejerce de contrapeso entre las artísticas fuerzas puestas en juego a ambos lados de la escena.

 

Son canciones de factura más íntima, más madura, quizás. Los elementos de jazz contribuyen sin duda a ello. No obstante, la vuelta de los sonidos cubanos (Moisés) ha sido bien recibida por el público, más receptivo ahora después de la gira de Mr. Hambre.

 

Diez de las canciones que hemos oído hoy saldrán el 6 de mayo dentro de Cantares de vela, un disco que por primera vez no incluirá una foto Juan Perro en la portada. Las espectativas son muy buenas. La letra de La Misteriosa nos hace recordar la textura de Raíces al viento. Agujero en la red contiene un toque de alerta a los que aquí nos reunimos cada día, y es el tema que enciende al respetable. La Charla del pescado se ha reformado para que encaje en un repertorio tan jazzístico, pero mantiene esas cadencias tan circenses. Con El cigarrito, ese tema tan terrenal, alguien (¿fuiste tú?) arroja un paquete de tabaco al escenario que el Perro se guarda en el bolsillo de su chaqueta. En otro momento alguien exclama que está muy a gusto. Santiago responde que él también lo está. Es la magia del Romea.

 

Sabemos que se están preparando algunas versiones de Radio Futura. Una fiel seguidora nos apunta que ella echa de menos A cara o cruz. ¿Y vosotros? ¿Han caído los dos, quizás? Quién sabe...

 

Esta noche, en realidad, no estamos en un teatro. Hemos acudido al club y la banda del local está desgranando su repertorio. Al final también bailamos.