
Incluido en el volumen 388, "Las Culturas del Rock", de Luis Puig y Jenaro Talens, que recoge el ciclo de conferencias organizado por la Fundació Bancaixa, el texto "Notas sobre Raíces al viento" de Santiago Auserón constituye una fuente de primera mano para conocer las ideas y conceptos que aparecen en las canciones del primer trabajo de Juan Perro.
|
|
Al entrar en contacto con las ya viejas tradiciones de contaminación musical entre razas y lenguas de América, el material necesariamente azaroso que maneja en sus cuadernos y cintas el escritor de canciones en español se organiza repentinamente como en torno a un campo imantado, cuyo centro se desplaza a lo largo de la línea fronteriza antes descrita, saltando del pueblo a la ciudad, de la isla al continente, creando una geografía de lugares cuyo nombre se ha vuelto leyenda, es decir, pura cualidad sonora.
Sin necesidad de ser mediatizado por la técnica, el canto es un puente tendido naturalmente hacia lo desconocido. Se transmite de un pueblo a otro, de un continente a otro, de una lengua a otra lengua, se complace en echar raíz en huerto ajeno. Diríase que reclama lo foráneo para hacerse más vigoroso. El viento transporta las canciones como el polen. ¿No es propio del canto echar raíces al viento? |
Las canciones de Raíces al viento parecen querer agotar exhaustivamente los tópicos. Organizan con ellos pequeños universos que resuenan entre sí. La toponimia tropical (La Habana, Santiago, Negril, Cozumel) capta del tópico antes que nada el hecho sonoro. Los elementos de la naturaleza (agua, tierra, fuego, viento) sirven cada uno de polo de condensación temática, que reconduce a la rueda de las transformaciones. La misma pareja original reaparece cambiada en situaciones fronterizas, entre la casa y la calle, entre dos lenguas, entre dos razas, entre diversos reinos naturales. Igualándose con las fuerzas de la naturaleza, el dinero, tópico de tópicos, aparece como resumen contraído de las transformaciones. Numerosos animales (perro, pulgas, gato, golondrina, gaviota, culebra, tiburón, loro, molusco, mosca, pez, gallo, mariposa...) vienen a describir tendencias limítrofes de lo humano.
|
1. A UN PERRO FLACO Es un retrato animal que alcanza cierto grado de patetismo por su asimilación al rostro humano. La transferencia de emociones tópicas se produce porque el viajero ve reflejarse su propia miseria en la mirada teatral del perro callejero, acostumbrado a reclamar la atención de los turistas. Es rock-son. Ambos géneros se funden con naturalidad en un patrón rítmico de los años cincuenta. El primer compás de la clave cubana, a este tempo, es siempre susceptible de ser atacado con pulso de rock. |
|
|
|
2. FONDA DE DOLORES Se sitúa en el umbral de la copla popular, describe allí a un personaje errático en busca de cobijo femenino. (...) El tópico se ahonda un tanto en la visión de una misma Dolores para los caminos de la península o Latinoamérica, umbral del paso clandestino, del campo abierto a la fiesta ciudadana. Son en aire ternario, hispano, que permite una aproximación aflamencada -por el compás- y jazzy al mismo tiempo -por el desarrollo armónico-. La sección del montuno cambia a ritmo binario, en otro tempo, lo cual dio serios problemas de comprensión a la parte anglosajona del equipo de producción, resultando sin embargo algo muy natural a la parte cubana. Algunas líneas que yo creía inventadas resultaron ser motivos comunes en la música guajira. |
||
|
3. COZUMEL Es nombre de lugar, isla revisitada en su sonoridad, en las imágenes que naturalmente se le asocian. Narradas desde el punto de vista de un hipotético filibustero. Girando en una misma atmósfera húmeda de ciclón en ciernes, el deseo místico y la ansiedad del mundo se igualan. Los animales simbólicos (golondrina: significado del nombre maya de la isla; gaviota: compañía ocasional y seña de tierra del marino; culebra o tentación ancestral, lengua de doble sentido; y tiburón o emblema de la voracidad poderosa, reducido en sus huesos a signo vacío) son como figuras de ese deseo ambiguo, atrapado bajo la amenaza de una tormenta que no acaba de resolverse. Canción caribeña, que relaciona la habanera y la guajira guantanamera. Es un género de sonoridad generalizado en el continente americano, por lo que permite un tratamiento natural de R&B o soul desde la guitarra eléctrica. |
||
|
4. EN LA SELVA Plantea la convención mínima de la pareja original en el paraíso tropical contemporáneo, atravesado por la tentación de una ganancia pronta e ilegítima. El loro es figura del cantor, depositario y repetidor de un secreto (en este caso un crimen del que ha sido testigo) en forma de copla. El patrón básico es la cumbia, pero soporta una métrica y una rueda armónica propias de una reel dance campesina anglosajona. Hay resonancias también de talkin´blues o de canción nordestal brasileña, es decir que el tema se funde en un cierto molde campesino panamericano. |
|
|
|
5. PERLA OSCURA El gato es un deseo agazapado en el dintel de sombra, mientras contempla el cuerpo danzante de la negra Juana (personificación de la isla de Cuba) transformándose en signo público, de valor monetario incierto. El lugar común aquí es el dinero, en el cual confluyen las almas cuando el deseo transforma los cuerpos en símbolo ardiente. Es el dinero contrapartida del monte, origen del son montuno, lugar en el que habitan los espíritus. Parte de un ritmo de afro-son con paisaje eléctrico. La sección del montuno se ha construido sobre un diseño mixto entre riff de blues-rock y tumbao sonero. |
||
|
6. CARACOLA Transpone a escala cósmica el gesto doméstico de dar vueltas al contenido de una olla. La forma en espiral de la caracola es tema a la vez eólico y marino, sonoro en ambos casos. Hermetismo de la cocha y difusión a distancia de las ondas. La voluta ornamental, el pámpano, el papiro, reproducen por doquier el movimiento en expansión de un universo cuyos seres se repliegan sobre un centro secreto. El secreto es, finalmente, lo más difundido. En las décimas de esta canción, la pareja tópica se hace interracial: en la primera habla el amante lírico a la Noche personificada; en la segunda el deseo negro, saliendo de la oscuridad, corteja un objeto nacarado. Canción que toma referencia en los dos sentidos de ida y vuelta de la guajira, cubana y flamenca. |
||
|
7. CON TUS HUESOS EN EL SUELO Compara la sequedad terrosa del destino individual con la página del cielo estrellado. La conciencia, por naturaleza insomníaca y obsesiva, alumbra en su cerco un pensamiento enfermo, de miedo a la muerte, al dolor, a lo efímero. La vida es un carro y el destino individual la rueda rota. El pensamiento enfermo se identifica con la mosca tras la oreja, que el más ligero movimiento puede espantar. La Aurora es redentora, diosa de sensualidad sublimada, en el umbral de la agonía. Bolero-blues. Esta denominación ya fue usada para designar algún tema de Miguel Matamoros. |
|
|
|
8. EL MESTIZO Pone en escena a un personaje real de la frontera, músico rural mujeriego, hechizado y loco, que decía haber inventado el rock tropical. La historia real recorre toda la gama de tópicos, intensificados por la pasión. El drama rural individual, con nombre y apellidos, al trasladarse al medio urbano desemboca en la calle donde confluyen todos los destinos, Trópico de Perdición. Pasodoble fronterizo, tex-mex, que permite combinar con naturalidad acentos de rock y de son. |
||
|
9. NEGRIL Es también un retrato de personaje real, capturado en sus gestos y entonaciones, que son expresión de su medio, aptos para transformarse en otro tipo de medio a su vez, un universo musical. La referencia local es leyenda sonora, la cultura del reggae, captada en una forma particular de caminar, de hablar o discurrir del personaje. He utilizado un par de imágenes del viaje de Lezama Lima a Montego Bay, cerca de Negril: "the fire of the forest" -que él mismo debió extraer a saber de qué reflejo de bandera etiópica- y la "sombra evaporada de las aguas". Las referencias a la cultura rasta se articulan en torno al humo y el fuego (del cannabis, de la basura quemada todas las tardes en la playa como signo babilónico, del crepúsculo bíblico que incendia la página del día por su borde inferior). Toda grandeza simbólica, no obstante, alterna con la prosaica presencia del dealer que ofrece con insistencia todas las calidades de hierba. La Black Star Line de Marcus Garvey aparece como neón de club nocturno, donde el dealer negro busca cada noche la memoria del orgullo de su casta. La Noche se personifica aquí de nuevo, resumiendo todo su misterio en el gesto de una autostopista al borde de la carretera entre los poblados próximos de Negril y Lucea. Reggae que ensancha el horizonte hacia el R&B y el calypso, por un lado, y el raggamuffin por otro, es decir, hacia los periodos anterior y posterior al reggae clásico. |
||
|
10. EL BARCO DE AGUA Los sones son fantasmas del pasado. Suena por México la marimba como una cadena que arrastra tesoros hundidos. El tópico es aquí la línea entre dos mundos, estrecha franja de nadie que navega el paria. Su barco no lleva otra carga que el medio mismo por el que navega, el agua que amenaza con cubrirle. (...) El tema indiano se expresa como contraste de lenguas: una aprendida en el sometimiento, otra desconocida en el amor. Canción marinera, pone en relación la habanera, el bolero cubano, la balada mexicana, la canción de cuna afro. En todos esos motivos resuena la lejanía como flujo y reflujo acuoso. |
||
|
11. LA NOCHE DE UN TRAGO Tres tópicos confluyentes sirven para hacer otro retrato de ciudad: el trago de ron, el canto y el ídolo femenino. La sublimación del círculo de los tópicos es la ciudad convertida en ídolo femenino: motivo del canto e impulso hospitalario de los santiagueros; razón disimulada, quizá, de sus humores acidiosos, de su proverbial rebeldía. He aquí las etapas del trance en que se desarrolla el proceso de deificación del lugar: la bailarina de cabaret conduce al forastero a la inmersión en una substancia alucinante, mixta de esencia del suelo y luz sideral, que he llamado "azúcar de la noche". Allí cambia su vestido rojo por el manto amarillo de Ochún, la Virgen de la Caridad de El Cobre, patrona de Cuba. El forastero pide ser alzado a participar en esa mutación a través del canto. Rock-son, mirando desde el motivo rítmico tequila al montuno oriental, con algún corte danzonero en medio. |
||
|
12. CUATRO CUENTOS Gira en torno a la temática de las canciones infantiles. Muestra en ellas la leyenda su doble movimiento de expansión-contracción. El misterio se reduce a juego intrascendente, la razón se hunde en el chiste escatológico. Sin embargo la ronda infantil proyecta de nuevo la posibilidad del sentido en movimiento centrífugo: el nombre individual, la casa y el corral, la ronda estacional, el día y la noche, el viento. El tópico de la mariposa y el farol marca el extremo en que la leyenda se aniquila en su propia luz. Canción que aplica una rueda común de beguin a la temática de la canción de ronda infantil española. |
|
|