Charlamos con Santiago Auserón en los momentos previos a la prueba de sonido del concierto que la banda de Juan Perro dio en la Plaza del 2 de mayo de Madrid. De un modo pausado e intenso, éste fue desgranando una a una las claves que hasta ahora no habían aparecido en ningún otro lugar sobre su último trabajo.  

 

Esta vez no tenía muchas ganas de hacer un análisis de las canciones; prefería dejarlas salir a la calle sin dar muchas explicaciones y ver qué vida eran capaces de llevar por sí solas. Más tarde, casi ningún crítico se ha metido muy en faena con el disco ni con las canciones. Creo que el medio especializado está un poco hastiado de su propio trabajo. Ante esa perspectiva, prefiero concentrarme en mi trabajo, en no llegar a hastiarme del mismo, en hacerlo a gusto y creerme lo que hago compartiéndolo con la gente que tiene interés por él, sea poca o mucha. Ahora, de algún modo, hablar de ellas a toro pasado, al final de la gira, y hacerlo para la gente que sigue la Página me parece más interesante.

 

En general, con las letras de Cantares quería ver qué nivel de metáforas poéticas cabían en un lenguaje de canción contemporánea. Aplicar el aprendizaje de la tradición lírica que he hecho en discos anteriores a imágenes, en alguna canción, más recientes.

 

Estuve trabajando en Barcelona con Jordi Bonell, guitarrista del Taller de Músicos. Jordi es una amigo interesante para hacer ese trabajo porque se inició rockero y acabó en el jazz, pero sigue siendo rockero y entiende muy bien la necesidad de una canción, la estética y la ética del rockerío, que requiere cierta inmediatez y una cierta disposición a compartir la música de un modo directo, que emplea fórmulas repetitivas, etc. Con este disco indudablemente yo me situaba en una especie de frontera. Sin perderle el respeto a mis orígenes rockeros pero tratando de ir tan lejos como podía en la dirección del jazz, porque llevamos ya casi veinte años de un rock repetitivo, mimético que no deja aparecer nuevas luces: mejora el empaquetado del producto, las técnicas de producción se hacen más brillantes e impactantes y las canciones se hacen más planas y con menos capacidad de trasmitir impresiones de la realidad. Y esto es algo muy preocupante. La gravedad no está en las canciones en sí mismas; el problema está en las gentes, en cómo las usa. Las costumbres de escucha han cambiado: se prefiere oir un flujo sonoro continuo y que una canción no exija demasiada atención.


 

1. NO MÁS LÁGRIMAS

Intenté poner en claro lo que llevaba algún tiempo buscando: desde el punto de vista musical, la aproximación de líneas derivadas del blues y de la rítmica de la balada abolerada. Y aunque lo había intentado varias veces, quería hacerlo con la claridad de los temas de soul clásicos, que tienen una melodía limpia, muy directa y accesible. Pero quería introducir también un poco de la profundidad armónica que suelen tener lo buenos boleros sin que se acalamerase, que es lo que me molesta de los malos boleros, la melaza sentimental. Eso en cuanto a la música. Estoy contento del resultado. Es de esos temas en los que la música salió del tirón, en pocos días de trabajo, y enseguida la vi clara. Cuando eso ocurre el tema suele tener una coherencia interna que no hay que buscar demasiado.

 

Siempre trabajo a partir de la guitarra, sobre notas en papel que no están del todo acabadas. Las letras las termino cuando estoy acabando ya el tema.

 

La letra es de 2001. La mayor parte de Cantares está escrito en 2001, muy rápidamente. 

 

En No más lágrimas la letra juega un poco más, no de modo explícito, pero sí indirectamente, con imágenes antiguas, incluso de la Mitología: desde los cantos de sirenas hasta la fortaleza derruida, que podría ser una fortaleza o una torre de Babel. Trata de expresar una imagen que valga a la vez para la pasión amorosa que pone en juego tu estabilidad, y que te obliga a revisar tus referencias, y para la ciudad fortificada asediada por otras fuerzas: que sea aplicable un poco a todo. De algún modo el llanto y la desolación del genero humano provienen de un exceso de ínfulas todo el rato, sea en el terreno de la pasión, sea en el terreno de los poderes políticos. Y esa comparación me parece interesante para sacar consecuencias tanto para el comportamiento individual como para una posible política futura, si es que la palabra política sigue siendo digna, que es bastante dudoso.

 

2. EL CIGARRITO

Es un son que empecé silbando en bicicleta una melodía para ver si conseguía un son cerrado, que tuviese una estructura clara. Buscaba una melodía derivada del son tradicional con un algo de hispanidad contemporánea, un poco más abierto, que no fuera un tratamiento excesivamente folclórico o muy local, muy cubano. Empecé a buscar una melodía en los paseos pensando que tuviera un aire panamericano. Luego tenía unas notas en el cuaderno sobre el humo, el cigarrito y el fuego y la terminé orientada en esa dirección. Es uno de los temas más viejos del disco. Lo tenía ya en la época de Mr. Hambre casi acabado. Al final lo quise perfilar como una especie de himno de clase obrera. A contracorriente.

 

Es evidente que el uso continuo del tabaco ocasiona problemas de salud. El problema no es que nos engañen con eso ahora, sino que nos hayan engañado antes. La enfermedad la provoca la adición de estímulos que te convierten en una máquina de repetir gestos y engancharte en las ansiedades. Probablemente, el tabaco puede causar daños y puede ser asimilado mediante un rito suave, dosificado según cada cuerpo. El problema es que las amenazas a la salud pública en una sociedad mediatizada masivamente se convierten en seguida en tratamientos indiscriminados, cuando en realidad cada cuerpo es un universo singular, y cada mente, por supuesto. El negocio, la publicidad y la sanidad tienden a tratar a todo el mundo siguiendo un patrón. Hay que disponer de información suficiente. Probablemente, el uso del tabaco en tribus del Amazonas, o en lugares parecidos, donde se relacionaba con el culto al más allá, a los espíritus, no fuera un factor preocupante en ese medio. Consumido masivamente, promocionado por las marcas a través del cine y la publicidad, creando una adicción casi mental a la vez que química, las consecuencias al parecer son más nefastas.

 

3. LUZ DEL BARRIO

Cuando empecé por Barcelona con el Taller de Músicos me gustaba pasear por las calles más interétnicas, con mezcla de gente de toda procedencia, sobre todo del África negra o musulmana. Hay cierta lógica en ciertos barrios de Barcelona o de Madrid: el mismo barrio donde estamos ahora se ha convertido en un centro interétnico. Uno de los más castizos de la capital. Ahora no hay mayor casticismo que la mezcla de étnicas que se ve afuera.

 

Luz del barrio quería mostrar un poco ese contraste de luces, desde el foco de una canción amorosa dedicada a la niña que se pasea por la calle y sirve de motivo para guiar las miradas y los acentos que se oyen alrededor.

 

Musicalmente quería hacer un montuno que tuviera jungla dentro, jungla urbana. Que la armonía permitiese una melodía refinada. En toda la poesía popular cubana, el refinamiento armónico melódico entra con naturalidad, de ahí que sea música que los jazzeros trabajan con naturalidad. Mientras que los motivos del rockandroll para los jazzeros, hasta ahora, son más herméticos, les parecen más repetitivos, y al contrario: para algunos rockeros las cosas del jazz les parecen un discurso excesivamente elaborado, complicado y cerrado sobre sí mismo. Hay que romper esa incomunicación entre jazzeros y rockeros ya que bebemos de las mismas fuentes, de la música africana. Y creo que hay que resaltar los valores independientes de cada una de las dos músicas. En mi caso, me interesa encontrar una vía de comunicación entre las dos porque, como comentábamos antes, el rock ha caído en tal mimetismo y en tal cansancio que es bueno visitar aquellas músicas que tienen fuentes comunes como el jazz. En España, el jazz goza de buena salud. Hay toda una generación de músicos que están incorporando el compás flamenco al discurso jazzístico, que lo abren al discurso afrocubano. Hay ahí una germinación real en la sociedad española. Sin abandonar el rock me gustaría crear ocasiones de encuentro.

 

4. APAGA LA VELA

Es un paso más intencionado si cabe en la dirección del acercamiento al jazz, en este caso sobre todo al sonido. Quería  crudeza y desnudez en la producción. Desde la batería, la guitarra, el contrabajo y la voz, quería que todo sonase con cercanía, como en un cuarto.

 

El tema en sí no es un tópico del jazz. La estructura es más folclórica y proviene de la tradición lírica española. Es un tema en ritmo ternario, al estilo de la tradición, que recoge imágenes del español antiguo. Me imaginaba una especie de desnudez y de cercanía parecida a los primeros discos de Cohen. En un lenguaje también parecido, en ese sentido bíblico de Leonar Cohen, pero un poco más elaborado, más barroco en las imágenes con la música un poco más arriesgada hacia ese terreno de confluencia del folk, el rock y el jazz. Porque aquí hay también un componente folk, tanto por el tipo de copla cíclica, con estribillo también cíclico, como por el lado de la letra que recoge imágenes populares que en este caso están elaboradas desde un punto de vista más intelectual. Las imágenes provienen de la tradición lírica española. En un ensayo sobre la poesía primitiva tradicional española, D. Ramón Menéndez Pidal recogía las muestras de los cantares de vela, desde Gonzalo de Berceo hasta Lope. Al parecer seguía una tradición todavía más antigua, la de los cantos de los guardianes de los muros de la ciudad. Al parecer eran costumbres reales, esa práctica de improvisar cantos durante la madrugada para mantenerse despiertos. Me parecía una imagen que tenía que ver con mi actitud en aquel momento mientras escribía el disco y en particular con los insomnios heredados del desorden de horarios de la gira anterior.

 

"...el mercado de talentos especula con tu alma..."

 

Creo que se está librando, espero no ser excesivamente apocalíptico, una batalla en el terreno de la conciencia, del espíritu. No quiero tampoco ser ambiguo en este punto: cuando hablo de espíritu no estoy hablando de nada distinto al cuerpo. Me parece que las cosas son bastante complejas, que hay un nivel de producción físico a través del lenguaje y otras manifestaciones de la sociedad humana que se convierte en algo etéreo, algo que se trasmite por el aire y que no tiene la gravedad de los cuerpos. Para mí, las palabras, como decían los estoicos antiguos, también son cosas.

 

Se está librando una batalla en el cerebro humano, en la conciencia del sujeto y en la colectiva también . Las guerras en el pasado se peleaban por territorios. Hoy ya están todos los territorios peleados prácticamente, dominados, y sus riquezas extraídas canalizadas al mercado. Ahora mismo en los medios de comunicación hay un debate dedicado a las energías disponibles en el tiempo de ocio. Es una batalla muy peligrosa que nos puede convertir en esclavos de nuevo. Si se nos saca el jugo en el tiempo laboral y se nos saca el jugo en el tiempo de ocio no nos queda ningún terreno donde replegarnos. Hay personas muy conscientes de esa batalla por el espíritu, hay gente que quiere sacarle rentabilidad a las ideas. Es decir, hay gente desde el marketing, gente en la industria, gente en las multinacionales que piensan en estos términos. Ellos creen que son valores de la democracia al estilo americano, en el lado optimista de las barras y estrellas, de que un mercado razonablemente dirigido del talento va en beneficio de la sociedad. Pero creo que "el mercado de talento" es muy peligroso porque en lugar de estimular las propias fuentes trata de mecanizar sus rendimientos como en todas partes. Mecanizar los rendimientos de la conciencia, el pensamiento, como lo queramos llamar -conciencia es una palabra muy crítica-. Son palabras viejas: alma, espíritu, conciencia... palabras que todavía tienen un valor para pensar. Quizás haya que inventar palabras nuevas, que la realidad humana tenga que seguir explorando. Ahí es donde quedan horizontes abiertos, no en otra parte: en el terreno del pensamiento, en el terreno de la creación de ideas. A nivel individual y colectivo. Siempre es a nivel colectivo porque es a través del lenguaje o de lenguajes artísticos. Sí hay un "mercado de talentos" organizado y que tiende conscientemente a la explotación de las ideas en el terreno de la canción popular o en el terreno de la literatura o el de las artes plásticas. Hay gente inteligente en el terreno del marketing en la industria cultural que cree que hace bien tecnificando de algún modo el mercado de la conciencia, pero todo indica hasta ahora que la tecnificación de los contenidos culturales produce sometimiento y empobrecimiento cultural. Hasta ahora no tenemos otra pista.

 

5. CÁNTARO ROTO

Es un tema empezado poco antes de leer la poesía de Valente, un par de años antes de su fallecimiento. Encontré en algunos de sus poemas temas muy cercanos a algunas letras mías. Encontré ideas que prácticamente ya había intentado hacer en "Esta tierra no tiene corazón" y en "Cántaro roto". Lo que pasa es que al leerlo en Valente, con esa depuración de poeta cabal y ese control, y a la vez esa vibración dentro del control de la palabra, de alguna manera me hizo pensar si yo podría llevar mi letra en esa dirección. Encontré el tema del canto y del cántaro, temas hasta cierto punto recurrentes en la poesía tradicional. Al leer a Valente en temas que me estaban saliendo a mí también hizo que intentara terminarlos tratando de aprender algo del poeta y tratando de hacer un escrito limpio, más cantable que su ejemplo poético, para buscar la especificidad de la canción. Es una lucha, una pugna para ver hasta qué punto se puede llegar a hacer un poema que sea a la vez canción y  si puede ser popular cuanto más mejor. No es un problema de cuánto dinero voy a ganar con ello, es un reto creativo, intelectual, social. Hasta qué punto puedes luchar por hacerlo lo más refinado posible poéticamente hablando y lo más musical, y que esa musicalidad no se quede sólo en las palabras sino que pueda articularse con instrumentos, con instrumentistas y con público que comparta la canción. Es el reto de devolver la poesía escrita a su oralidad primitiva.

 

Se debe aspirar a públicos mayoritarios,  que se pueda después es otra cosa. Yo trabajo siempre como si la canción puediera valer para cualquiera. Después, en la práctica, no es así. He tenido que utilizar claves que son selectivas, que seleccionan ya al público que la va a escuchar: esa letra es demasiado oscura para la mayoría. Poca gente puede tener la paciencia hoy en día para dejarse llevar por las claves de las canciones hasta tratar de comprender lo que puede sugerir.

 

Tampoco a la gente se le puede pedir milagros. Ahora mismo no hay ni tiempo, ni lugar ni buen humor para esforzarse en entender una canción que no sea evidente. Hoy en día, en una sociedad como la nuestra, Radio Futura no funcionaría. De la música de Radio Futura, al estar hecha en grupo, en un local de ensayo común, y  en años de juventud, había amigos que nos decían que tenía cordialidad. Es cierto, una especie de capacidad de contagio más cordial. Mientras que yo me he metido en una investigación en los últimos discos de Juan Perro más de humor negro, parecida al cine de Buñuel. No deja de tener cierto humor y espero que cierta cordialidad también, pero es cierto que atraviesa por fases más oscuras.

 

Oscuro no solo desde lo interior, sino desde la negritud musical que estoy tratando de explorar hasta sus últimas consecuencias. A ver dónde está el vínculo de unión rítmico. Estoy manejando, creo, cosas inconscientes en los últimos discos que en períodos de bonanza mediática y cultural serían más fáciles de compartir. Me doy por satisfecho con hacerlo con la gente con la que lo estoy haciendo, porque sé que no es una tarea fácil. Quiero insistir que en estos momentos eso no ocurriría sólo con Radio Futura: ayer estaba releyendo a Jim Morrison y sus letras eran absolutamente crípticas, no tendrían cabida en las radios. Hoy día hay gente haciendo canciones excelentes en España que no tienen ninguna posibilidad de hacerse oir. Alguien que hiciera una canción excelente como Riders on the storm se la comería con patatas. O la tocaría en un club de barrio, que es lo que hay que hacer.

 

Las discográficas en estos momentos no van a hacer experimentos con este tipo de gente. Están haciendo experimentos, como siempre, tratando de inventar artistas en los despachos, cogiendo jóvenes para clonarlos y diseñarlos para llevarlos a lo que los números, las estadísticas y los estudios de marketing indican. Y hay gente que trabaja para los estudios de marketing y algunos artistas, entre comillas, también. Y eso nunca se puede hacer bien. Las discográficas pierden mucho dinero intentando esas cosas. Pero les da lo mismo. Y hay muchos artistas que creen que porque les favorezca la suerte una vez, ya tienen la clave de cómo engañar al personal, y a la segunda o tercera se van dando cuenta de que no.

 

6. SOLO EL VINO

Trataba de ser un escrito que imitara las odas al vino clásicas en la poesía griega antigua, en la árabe, en la española y también en los cantos populares del medio anglosajón: desde Escocia hasta Irlanda hay muchos jalones en los cantos al vino. Es una temática hermosa. Una de las fuentes del canto más espontánea y natural. Quería hacer una oda al vino contemporánea y urbana a partir de algunos paseos a la orilla del río con imágenes de ambientes crepusculares mientras buscaba inspiración en los bares del camino.

 

Musicalmente es el tema europeo de Cantares. Todos los demás tienen una fuente americana clara en la música (aunque Apaga la vela tiene de las dos). Las referencias musicales que saqué a la luz para construir la música de Solo el vino venían del pop-rock británico, con ese pulso, a medias de las canciones de Ry Davies y de los Cure. Pero como estaba en un disco en el que trabajaba con armonías más jazzies introduje algunos rincones en esa onda. Con menos maquillaje visual que los Cure pero con más maquillaje sonoro.

 

7. NO ME CONOCES

Un tema que saqué de la carpeta de sones que llevo haciendo desde la primera vez que fui a Cuba. Cuadró conforme fui entendiendo la aportación de Compay Segundo a la escritura de sones tradicionales, sobre todo desde el punto de vista rítmico. Compay ha añadido unos acentos con cierto peso en alguno punto del compás binario. En la Antología que produje para Dro en el 95 hay algunos ejemplos del ritmo que dice haber inventado. No me conoces no sigue el paso de esos temas pero sí que se plantea tomar algo del área de influencia típica de Compay Segundo en ese tipo de sonecitos intrascendentes, ligeros, pero que tienen un magnetismo extraño, cosa que intenté conseguir. Estoy contento de la canción.  No siempre necesito ser intelectual en los temas. Lo que necesito es que por un motivo u otro lo que me lleva a hacer el tema acabe siendo expresado. Creo que No me conoces es una canción ligera e intrascendente que tiene indudablemente sus dobles fondos y sus tonalidades más en penumbra. Es un son y es un son contemporáneo. En Cuba no se practica. No creo que haya nadie en estos momentos fuera de Juan Perro tomándose en serio la herencia del son tradicional cubano y fundiéndola con la canción urbana contemporánea española en general. Cuando digo en broma a veces en directo que es un son psicodélico es cierto, es un son psicodélico porque musicalmente se alimenta de elementos de la psicodelia sin dejar de ser un son. Esas diversas facetas congenian de forma natural, sin tensiones excesivas. Pienso que es un fenómeno nuevo que no tiene trascendencia pública, casi nadie se da cuenta. Tampoco me importa mucho. Me divierto  descubriéndolo, haciéndolo. He visto más o menos el camino conociendo a estos soneros viejos y hay una manera de hacer que tiene coherencia y que abre caminos. Lo que no sé es si esos caminos serán útiles o no, pero están ahí.

 

8. AGUJERO EN LA RED

La primera música de Cantares. De las pocas veces que hago una música sin letra, y esto no es frecuente. Tenía un aire soulero que quería acabar oyendo a Curtis Mayfield, un tarareo sin letra. Lo hago muy pocas veces. Luego escribí para esa música. Y me cuesta más trabajo hacerlo así, terminar una letra por ese procedimiento, dudo mucho más.

 

La letra sí es inspiración de Curtis, de cómo enfoca los temas de crítica social de su época desde la sensibilidad del soul. Y a mí me pareció muy interesante intentar lo mismo con un tema reivindicativo en términos de los media contemporáneos.

 

Hay una tradición de temas desde Radio Futura que se ocupa de los medios. Desde Historia de Play-back, Imagen pública, Historias de la radio... temas en el tono anímico del soul enfrentado a la crítica social pero con contenido mediático. Y Agujero en la red es el último que me ha salido en esa onda. Claro que cuánto más universal es el medio más planetaria se pone la cosa. En este caso la red está tejida de satélites que vuelan muy alto.

 

9. EL SON DE LOS MUERTOS

Quería ser una copla popular, al estilo de los trovadores, con temática negra, sacándole a esa negritud de lo fúnebre una alegría. Cuando hablo del son de los muertos no estoy hablando de cantos sioux que no me  sé; estoy hablando a lo mejor de John Lennon o de Jim Morrison, que esas sí que me las sé, o de Benny Moré, que es a quien más se parece esa dicción. Creo que hay algo de todos ellos, de manera directa o indirecta, dentro de la canción. Quería usar el tono de los trovadores medievales pulsando teclas más oscuras y otras un poco más brillantes, construyendo un texto que se sostuviese en pie hablando de esos extremos con una melodía de tipo tropical, de aire cubano, que pudiera valer para nuestras ciudades, algo que no fuese demasiado exclusivista en sus colores.

 

Naturalmente la negritud africana, en general, transporta al continente una relación con lo funeral que no es la que mantenemos los herederos de la tradición católica. Para nosotros las postrimerías están más allá. Las tribus africanas o los indios americanos conviven con los muertos de una manera más natural y si hay un escalofrío en el trato con ellos es un escalofrío de todos los días. No es algo de lo que nos acordemos sólo de vez en cuando y mantengamos apartado. El estar pensando todo el rato en que somos polvo a lo mejor no te deja pensar en otra cosa, y eso sería un destrozo. Pero acordarse de vez en cuando, como decían los clásicos del siglo de oro, es conveniente y no solo simplemente para arrepentirnos de nuestros pecados antes de que Lucifer nos arree con el tridente sino para tener una medida de las cosas, que la mayor parte de nuestros problemas son puramente ficticios y que hay otras cosas que son prioritarias. Que a pesar de ser frágiles seamos capaces de mantener cosas que duren: el amor o el esfuerzo de hacer un trabajo digno donde te toque. Pese a su fragilidad es misterioso que la sociedad humana sea capaz de crear civilizaciones tan orgullosas, tan poderosas y tan autodestructivas como la que estamos generando. Quiero decir que recordar nuestra fragilidad en relación con el canto no tiene que ser triste. El son de los muertos trata de ser un son alegre, lo que no sé es si lo consigue.

 

10. LA MISTERIOSA

Responde a otra de las temáticas que están presentes en mi trabajo desde la época de Radio Futura, las canciones marineras. Quería hacer una contemporánea que reflejase la situación de los caminos del mar hoy en día, una realidad a veces muy negra, como todos sabemos.

 

El ambiente del tema me lo traje de la gira del 2000. Estuvimos en varios puertos gallegos tocando y de paso descansando algunos días. Los barcos estaban con los problemas del acuerdo pesquero con Marruecos y las gentes, los marinos, parados con cara de honda preocupación. El estar algunos días en ese clima hizo que me viniera con la intención de hacer una canción en esa dirección. Luego me pareció interesante conectar algo que hasta entonces no lo había visto a menudo: los problemas con Marruecos son dos, los más importantes. Hay gente que se preocupa más de Ceuta y Melilla pero a mí me preocupan más estos otros: pueblos marineros españoles que van a buscar bancos de pesca allá y a su vez la gente que viene a buscarse la vida desde allí. Hay un cruce en el estrecho que no funciona.

 

Musicalmente me planteé hacer un tema marinero, equivalente a lo que podía haber hecho Jacques Brel con el puerto de Armsterdam. En este caso,  traté de hacerlo yo con una barquita pesquera de Galicia.

 

Han ocurrido cosas últimamente que han dado a algunas letras de Cantares cierto valor profético.

 

11. NO QUIERO SER REAL

Es un chiste. Obviamente también tiene que ver con las calaveras y diablitos de la cultura del caribe. Juega con esa cosa espectral de la fiesta de calaveras del pueblo mejicano, del carnaval tropical en general y del día de muertos. En este caso quería hacer una especie de pasodoble fronterizo más abierto musicalmente con ese humor negro surrealista que valiese para esa imagen carnavalesca de las postrimerías que compartimos hasta cierto punto con los mejicanos o con otros pueblos centroamericanos o con el caribe. En Cuba también es frecuente la asociación entre la rumba y la tumba. El baile apocalíptico y la cercanía del trance y delirio dionisíaco con el más allá. Sin embargo, en la tradición española las postrimerías aparecen siempre con una gravedad mayor, más marcada por los aires del Concilio de Trento, todavía. Tratar de acercarnos a esa manera de tratar las cosas de las postrimerías de otros hispanos, a esa ligereza de la negritud o del mestizaje con los indios americanos que se ocupan de esas cosas de una manera más festiva. Dado que ellos en muchos aspectos de la vida cotidiana están en unos extremos en los que que no tienen nada que perder, el trato con los fantasmas es mucho más descarado. Y hay algo que aprender de ellos.

 

Hay cierta crítica de los medios, del mercado, del consumo, que quiere ir más allá de esos términos tratando de plantearlo como estilos de vida. Un poco como la proverbial pereza y dejadez de la latinidad comparada con la eficacia de mercado de los anglosajones, Creo que tiene aspectos éticos interesantes que no se han hecho valer del todo. O es la propia ética del comportamiento musical de la negritud, a qué le dan valor prioritario. Para el anglosajón, el negro y el latino son simplemente vagos y maleantes. Creo que hay algunas cosas más de orden espiritual.

 

12. LA MALA FAMA

Un ejercicio poético de cuadrar un esbozo de blues urbano en la estructura de un soneto. Una vez llevado al soneto -el endecasílabo llevado a la estructura del soneto, dos cuartetos y dos tercetos- la tensión es considerable y musicalmente no encontré mejor solución que tirar por Brasil.

 

Temática clásica de blues llevada al español y llevada a un endecasílabo, que es un verso italiano del romance puro; estructura de soneto, molde clásico europeo, ¿qué música puede hacer que todo eso ligue? Pues realmente Brasil. Esa melodía es la única que da coherencia a todo esos elementos, y algo quiere decir este hecho. En Brasil se está produciendo desde hace ya décadas una buena parte de la canción del futuro. El mercado español no estaba preparado para un proyecto como el de Luis. Tenía una colección espléndida de muestras de rock brasileño, nadie se decidió a editarla, la hemos disfrutado los amigos y la gente cercana.